La Colección Frick (The Frick Collection) es uno de los museos de arte más importantes de Nueva York.
Igual de especial que lo que alberga en su interior es la propia ubicación del museo: la mansión del magnate del acero Henry Clay Frick, una enorme casa de 16 habitaciones increíblemente decoradas. La mansión fue construida entre 1913 y 1914.
Desde la muerte de Frick, en 1919, la colección se ha ampliado tanto en tamaño como en número de obras.
Durante la visita se recorren todas las estancias de la mansión Frick: el hall, la escalera, la librería, el salón o el jardín interior son algunos de los lugares más importantes. En cada sala encontraréis cuadros y esculturas de artistas tan conocidos como Vermier, Bellini, Goya, El Greco o Rembrandt.
Como detalle especialmente positivo, la audio guía (en español) es gratuita.
Aunque en principio no teníamos excesiva fe en la visita, la Frick Collection fue la gran sorpresa del viaje. Para nosotros se ha convertido es una de las visitas imprescindibles de Nueva York y es que, aunque no te guste el arte, la decoración de la mansión y el entorno no te dejará indiferente.
Importante, si viajáis en familia debéis saber que los niños menores de 10 años no pueden acceder al museo.
De martes a sábado de 10:00 a 18:00 horas.
Domingos, de 11:00 a 17:00.
Cerrado todos los lunes y festivos.
Adultos: 18$.
Mayores de 62 años: 12$.
Estudiantes: 5$.
Los domingos se paga la voluntad.
Metro: 68th Street, línea 6.
Autobús: líneas M1, M2, M3 y M4.



