Los taxis en Nueva York son grandes, cómodos, limpios y hasta tienen pantalla para poner lo que quieras, incluido el GPS para eliminar las sospechas de que te estén dando un paseo turístico.
Aunque el metro y los autobuses son bastante eficientes, no hay que descartar la utilidad de los taxis en ciertas ocasiones.
Si bien los taxis nunca suelen escasear en Nueva York, cuando comienza a llover y éstos se convierten en el medio de transporte ideal, en algunas zonas se vuelven prácticamente imposibles de conseguir.
En contra de la opinión generalizada, los taxis en Nueva York no son excesivamente caros. El precio medio de un trayecto estándar por Manhattan es de unos 10$. Estas son sus tarifas:
Algunos ejemplos, para ir a los distintos aeropuertos desde Manhattan:
En resumen, los taxis en Nueva York son más asequibles que en otras ciudades de Estados Unidos como San Francisco y Las Vegas.
Aunque no es obligatorio, la norma no escrita es dejar una propina de entre el 10% y el 15% al taxista. Al menos, lo mínimo que se debería hacer, es redondear al siguiente dólar.